Camps da casi por hecho el circuito urbano de Fórmula 1 tras entrevistarse con Ecclestone
Valencia tiene algo más que posibilidades de acoger un gran premio urbano de Fórmula 1 en los próximos años. El presidente de la Comunitat, Francisco Camps, aseguró ayer que daba “casi por hecho” celebrar la prueba por las calles de Valencia y afirmó que la infraestructura no afectaría a la trama urbana, tal y como adelantó en exclusiva LAS PROVINCIAS, ya que el itinerario que se maneja en estos momentos iría desde el puerto hasta las vías de la avenida de Francia, lo que minimizaría las molestias al no pasar por zonas habitadas.
Camps confirmó que la semana pasada volvió a reunirse en Londres con Bernie Ecclestone, cabeza visible de la Fórmula 1, para tratar este asunto y apuntó que está trabajando para traer los monoplazas a la capital, pues en la Comunitat “cualquier evento es posible’’. El presidente del Consell dijo que el coste de un trazado urbano sería “totalmente neutro para que no existan dudas’’.
Los encuentros entre Camps y Ecclestone empiezan a ser casi habituales. En este caso ha sido Camps el que ha ido a ver a Ecclestone, pero el patrón del Gran Circo ha cursado visita a Valencia hasta en tres ocasiones en los últimos meses. La última, aprovechando la presentación del nuevo McLaren de Fernando Alonso, pero el 28 de noviembre, junto a su hombre de confianza –el diseñador de circuitos Herman Tilke– supervisó in situ el futuro recorrido urbano.
Discreción
“Estamos trabajando en este sentido y aún no hemos cerrado el proyecto, lo estamos llevando con mucha discreción como otros que también están en marcha”, sentenció el jefe del Consell.
Además, reconoció que la intención es que ese Gran Premio se celebre entre los años 2008 y 2009, y criticó a quienes formulan “especulaciones interesadas” para intentar que ese acontecimiento no llegue a la Comunitat.
Camps englobó estas negociaciones en la capacidad que tiene esta autonomía para celebrar “cualquier evento”, como la Copa América de vela, la salida de la Volvo Ocean Race desde el puerto de Alicante, los grandes premios de motociclismo que acoge cada año el circuito de Cheste o que Alicante se haya convertido en subsede del Eurobasket.
Algunos de ellos son, a juicio del presidente de la Generalitat, “acicates necesarios” para hacer aún más atractiva la Comunitat para atraer inversiones, y suponen el “encadenamiento” de proyectos que se organizan “con ilusión”.
Camps consideró que en la Comunitat Valenciana “ahora, cualquier evento es posible” y aseveró que “todo viene de la posibilidad de organizar bien proyectos que van encadenados”.
Prácticamente a la vez que Francisco Camps pronunciaba al mediodía de ayer estas palabras en Fitur, el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Rafael Rubio, reiteraba su oposición a acoger una carrera urbana y exigió conocer cuál es el coste que supondría a la ciudad la celebración de un Gran Premio.
A su juicio, para organizar un trazado urbano serían necesarias infraestructuras que dispararían la inversión necesaria, como emplear un puente para salvar los 80 metros de anchura del canal del puerto, además de los peraltes y el asfaltado especial para los monoplazas.
Para hacer una estimación del coste, Rubio señaló que en Bilbao, cuando se adaptó parte de la ciudad para una prueba de la GP-2, se necesitó una inversión de 18 millones de euros.
El PSPV solicitó en el pleno de enero información básica sobre el proyecto, aunque las respuestas del equipo de Gobierno no concretaban ni cantidad económica, ni las fechas ni el estado de las negociaciones con el promotor, Bernie Ecclestone. “Si de las respuestas se deduce que no hay nada, Rita Barberá vende humo, si por el contrario hay conversaciones y no las quiere contar está ocultando la información”, explicó.
Apoyo al circuito urbano
No tardaron en producirse las reacciones políticas. “El único interés que ha venido demostrando el señor Rubio y el PSPV en los últimos tiempos es la paralización: que nada ocurra en Valencia. Para decir que no quieren la Fórmula 1 en la ciudad no hace falta que se busquen tantas excusas, que digan claramente que no desean para Valencia esa posibilidad”, declaró el concejal de Deportes, Cristóbal Grau.
La secretaria general del PP en la Comunitat, Adela Pedrosa, dijo que los socialistas boicotean el Gran Premio porque temen que Cataluña pierda el suyo.
Camps confirmó que la semana pasada volvió a reunirse en Londres con Bernie Ecclestone, cabeza visible de la Fórmula 1, para tratar este asunto y apuntó que está trabajando para traer los monoplazas a la capital, pues en la Comunitat “cualquier evento es posible’’. El presidente del Consell dijo que el coste de un trazado urbano sería “totalmente neutro para que no existan dudas’’.
Los encuentros entre Camps y Ecclestone empiezan a ser casi habituales. En este caso ha sido Camps el que ha ido a ver a Ecclestone, pero el patrón del Gran Circo ha cursado visita a Valencia hasta en tres ocasiones en los últimos meses. La última, aprovechando la presentación del nuevo McLaren de Fernando Alonso, pero el 28 de noviembre, junto a su hombre de confianza –el diseñador de circuitos Herman Tilke– supervisó in situ el futuro recorrido urbano.
Discreción
“Estamos trabajando en este sentido y aún no hemos cerrado el proyecto, lo estamos llevando con mucha discreción como otros que también están en marcha”, sentenció el jefe del Consell.
Además, reconoció que la intención es que ese Gran Premio se celebre entre los años 2008 y 2009, y criticó a quienes formulan “especulaciones interesadas” para intentar que ese acontecimiento no llegue a la Comunitat.
Camps englobó estas negociaciones en la capacidad que tiene esta autonomía para celebrar “cualquier evento”, como la Copa América de vela, la salida de la Volvo Ocean Race desde el puerto de Alicante, los grandes premios de motociclismo que acoge cada año el circuito de Cheste o que Alicante se haya convertido en subsede del Eurobasket.
Algunos de ellos son, a juicio del presidente de la Generalitat, “acicates necesarios” para hacer aún más atractiva la Comunitat para atraer inversiones, y suponen el “encadenamiento” de proyectos que se organizan “con ilusión”.
Camps consideró que en la Comunitat Valenciana “ahora, cualquier evento es posible” y aseveró que “todo viene de la posibilidad de organizar bien proyectos que van encadenados”.
Prácticamente a la vez que Francisco Camps pronunciaba al mediodía de ayer estas palabras en Fitur, el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Rafael Rubio, reiteraba su oposición a acoger una carrera urbana y exigió conocer cuál es el coste que supondría a la ciudad la celebración de un Gran Premio.
A su juicio, para organizar un trazado urbano serían necesarias infraestructuras que dispararían la inversión necesaria, como emplear un puente para salvar los 80 metros de anchura del canal del puerto, además de los peraltes y el asfaltado especial para los monoplazas.
Para hacer una estimación del coste, Rubio señaló que en Bilbao, cuando se adaptó parte de la ciudad para una prueba de la GP-2, se necesitó una inversión de 18 millones de euros.
El PSPV solicitó en el pleno de enero información básica sobre el proyecto, aunque las respuestas del equipo de Gobierno no concretaban ni cantidad económica, ni las fechas ni el estado de las negociaciones con el promotor, Bernie Ecclestone. “Si de las respuestas se deduce que no hay nada, Rita Barberá vende humo, si por el contrario hay conversaciones y no las quiere contar está ocultando la información”, explicó.
Apoyo al circuito urbano
No tardaron en producirse las reacciones políticas. “El único interés que ha venido demostrando el señor Rubio y el PSPV en los últimos tiempos es la paralización: que nada ocurra en Valencia. Para decir que no quieren la Fórmula 1 en la ciudad no hace falta que se busquen tantas excusas, que digan claramente que no desean para Valencia esa posibilidad”, declaró el concejal de Deportes, Cristóbal Grau.
La secretaria general del PP en la Comunitat, Adela Pedrosa, dijo que los socialistas boicotean el Gran Premio porque temen que Cataluña pierda el suyo.
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